El Factor Psicologico en la Partida de Ajedrez - Primera Parte
Mas que táctica y estrategia
A lo largo de su historia el ajedrez ha cautivado la atención de la humanidad, no solo por tratarse de un juego de lógica y estrategia, sino como una autentica batalla psicológica. Detrás de cada jugada (aparentemente, con propósitos) subyace un complejo proceso mental y emocional que determina el resultado incluso antes de que se realice la jugada decisiva. La neurociencia contemporánea ha comenzado a desentrañar los misterios de lo que realmente ocurre en nuestro cerebro durante una partida, revelando que el factor psicológico constituye un elemento tan crucial como el conocimiento teórico de las aperturas, la habilidad táctica en el medio juego o la técnica en los finales.
Los cimientos neurocientíficos de la mente ajedrecistica
Investigaciones con electroencefalogramas (EEG) han demostrado que jugar al ajedrez genera alteraciones significativas en las ondas cerebrales Theta, asociadas con la atención focalizada y la receptividad de información compleja. De forma simultanea, se observa una mayor actividad en las regiones temporales y parietales del cerebro, acompañada de la liberación de neurotransmisores como cortisol, noradrenalina y dopamina, cruciales para el aprendizaje, la concentración y la memoria.
Estos cambios neuroquímicos explican porque los ajedrecistas experimentamos estados de flujo o "flow" durante partidas intensas, donde el tiempo parece transcurrir de manera diferente y la concentración alcanza niveles máximos. Comprender esta base biológica ayuda a desarrollar técnicas para optimizar nuestro rendimiento cerebral durante la competición.
La practica del ajedrez moviliza principalmente lo que los neurocientíficos han denominado "funciones ejecutivas", localizadas en los lóbulos prefrontales. Estas funciones constituyen el sistema de gestion de nuestro cerebro, el cual es responsable de:
- Anticipación y atención (prever jugadas futuras y mantener la concentración en el largo plazo)
- Control de impulsos y autorregulación (resistir la tentación de realizar jugadas tácticas aparentemente fuertes pero estrategicamente débiles)
- Flexibilidad mental (Adaptar la estrategia en el cambio)
- Planificación y organización (desarrollar planes coherentes que conecten con la posición actual con objetivos futuros)
- Solución de problemas (identificar amenazas y oportunidades de forma sistemática y creativa).

Comprender los procesos psicológicos y neurocientíficos que subyacen en cada partida nos permite no solo mejorar nuestro rendimiento ajedrecistico, sino también disfrutar mucho mas del juegociencia. En la próxima entrega, exploraremos la dimensión emocional y cuales son los procesos cognitivos en la toma de decisiones en el tablero, y ofreceremos estrategias prácticas para fortalecer la resiliencia mental.
El Autor de este articulo es Arena International Master FIDE (2024)
Instructor Nacional de Ajedrez (2018)
Fundador de la Academia de Ajedrez Miguel Najdorf (2019)
CoFundador del Centro de Estudios NeurAjedrez (2025)
Investigador para el Desarrollo de la Conciencia en F.I.C.I. Argentina
